Estás haciendo una sentadilla, levantando el brazo o doblando la rodilla, y de repente escuchas un chasquido, un clic o un crujido. Para muchas personas, ese sonido puede resultar preocupante, especialmente durante el ejercicio.

Pero los sonidos articulares son más comunes de lo que podrías pensar.

Estos sonidos a menudo se llaman crepitación. Pueden producirse en diferentes articulaciones, incluidas las rodillas, los hombros, las caderas, los tobillos, las muñecas y la columna. En muchos casos, el crujido articular sin dolor no es señal de una lesión.

Una razón común por la que las articulaciones hacen ruido es un cambio de presión dentro de la articulación. Tus articulaciones contienen líquido sinovial, que las ayuda a moverse con suavidad. A veces se forman o colapsan pequeñas burbujas de gas en este líquido, creando un sonido de chasquido o crujido.

Otras causas inofensivas pueden incluir tendones o ligamentos que se desplazan sobre zonas óseas, o el movimiento normal entre las superficies articulares. Esto puede ocurrir con más frecuencia cuando estás calentando, cambiando de posición o moviéndote en un mayor rango de movimiento.

La pregunta importante no es solo «¿Hizo ruido mi articulación?»

La mejor pregunta es: «¿Dolió?»

Si el sonido ocurre sin dolor, hinchazón, bloqueo, inestabilidad o pérdida de movimiento, por lo general no es algo por lo que entrar en pánico. Muchas articulaciones sanas hacen ruido de vez en cuando.

Sin embargo, deberías prestar más atención si el crujido o el chasquido se acompaña de:

  • Dolor
  • Hinchazón
  • La sensación de que la articulación se traba o se bloquea
  • Debilidad o inestabilidad
  • Rango de movimiento reducido
  • Una lesión o un traumatismo reciente

En esos casos, es buena idea hablar con un profesional de la salud, especialmente si los síntomas continúan o empeoran.

Para los entrenamientos cotidianos, concéntrate en moverte con control, calentar correctamente, desarrollar fuerza de forma gradual y escuchar a tu cuerpo.

Una articulación ruidosa no siempre es una articulación dañada. Si no hay dolor y tu movimiento se siente normal, ese pequeño chasquido puede ser simplemente la forma en que se mueve tu cuerpo.