Es posible que hayas notado sonidos provenientes de tu rodilla, hombro u otras articulaciones durante el ejercicio. Estos sonidos, independientemente de su tipo o causa, se conocen como crepitaciones, y a menudo generan preocupación.
Las crepitaciones pueden clasificarse como fisiológicas o patológicas. Las crepitaciones fisiológicas son bastante comunes, especialmente en la articulación de la rodilla. Las crepitaciones patológicas suelen ir acompañadas de dolor y pueden resultar de lesiones o traumas. En contraste, las crepitaciones fisiológicas son a menudo causadas por cambios en la presión articular que llevan a la formación o ruptura de pequeñas burbujas de gas en el líquido sinovial.
Así que, si escuchas sonidos en las articulaciones durante el ejercicio sin ningún dolor, generalmente no hay motivo de preocupación. Sin embargo, si esos sonidos van acompañados de dolor, es importante consultar a un médico.