Una dieta cetogénica es un plan de alimentación bajo en carbohidratos utilizado principalmente para tratar la epilepsia refractaria bajo supervisión médica específica. Sin embargo, ahora se utiliza ampliamente para la pérdida de peso, lo que puede conllevar varias desventajas. La ingesta extremadamente baja de carbohidratos en las dietas cetogénicas conduce a la producción de sustancias que pueden causar fatiga, calambres musculares y somnolencia. Como resultado, las personas que son físicamente activas o los atletas a menudo encuentran difícil seguir este tipo de dieta.
Algunos atletas o individuos que buscan perder peso pueden requerir más proteína. En tales casos, un nutricionista ajusta el contenido de proteínas en la dieta según la intensidad de la actividad física o las necesidades individuales. Este ajuste implica reducir los carbohidratos y aumentar las proteínas de manera equilibrada que apoye la salud y el rendimiento de la persona. Para evitar posibles riesgos para la salud, se recomienda no seguir dietas cetogénicas de manera arbitraria. En su lugar, consulta a un nutricionista para una dieta alta en proteínas adecuadamente planificada.